Ha sido una semana muy intensa para las acciones del sector software, que han caído un 15% en la última semana y un 29% desde los máximos alcanzados el pasado septiembre.
El ETF IGV ha sido el vehículo al que más han recurrido los inversores para obtener exposición rápida y táctica (los ETFs, en conjunto, están representando el 37% del volumen negociado esta mañana).
El fondo ha registrado dos días consecutivos de volúmenes récord en sus 25 años de historia, y ya se han negociado más de 11 millones de participaciones mientras se redactaba esta nota (11:00 ET). Dicho de otra forma —aunque transmite el mismo mensaje—, más de 85 millones de participaciones han cambiado de manos desde el martes.

El posicionamiento en IGV se ha reducido de forma significativa desde el verano pasado, con el número de participaciones en circulación del ETF cayendo a niveles cercanos a mínimos de los últimos cinco años a comienzos de esta semana.
Nuestro equipo de análisis también señala que los fondos de inversión de gran capitalización pasaron a infraponderar el sector software a mediados del año pasado.


Sin embargo, hemos visto compras de IGV por parte de la comunidad institucional ayer y hoy.
El fondo también registró el miércoles un aumento del 12% en el número de participaciones en circulación (su mayor variación diaria desde 2023). Esto sugiere una combinación de compras directas por parte de inversores intentando identificar un suelo y, potencialmente, cobertura de posiciones cortas por parte de algunos participantes.

Con IGV registrando movimientos intradía del 3% o más en las últimas tres sesiones (incluida la de hoy), operar buscando puntos óptimos dentro del día se ha vuelto especialmente complicado.
Ya sea para cubrir cartera, obtener beta rápida al sector software o plantear una jugada táctica a más largo plazo, hemos visto a clientes optar por ejecutar sus órdenes de forma escalonada a lo largo de la sesión. De este modo, distribuyen el riesgo de mercado y mejoran notablemente su impacto en liquidez dentro de un entorno tan volátil.

La cesta subyacente de IGV es 66 veces más líquida que la negociación directa de las participaciones del ETF en pantalla.
Tenemos la capacidad de gestionar la exposición trabajando sobre la cesta subyacente y ejecutar la operación al nivel del ETF. Esta estrategia de órdenes trabajadas es una herramienta útil cuando se busca navegar un mercado con grandes movimientos intradía, minimizar el impacto en precio y preservar el anonimato.




