El 17 de octubre, la Casa Blanca publicó el siguiente artículo. Fue entonces cuando el presidente Trump insistió en conseguir precios de gasolina de $2.00 por galón (Hoy arriba de 3.30$).
“El compromiso del presidente Donald J. Trump de impulsar la producción energética estadounidense está generando alivio en las gasolineras, con los precios de la gasolina acercándose a su nivel más bajo en cuatro años en todo el país”, dijo la Casa Blanca.


Según estimaciones de JP Morgan, un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz podría elevar los precios del petróleo a entre 120 y 130 dólares por barril. Lo veo improbable que los precios alcancen ese nivel, ya que se interviniera antes.
Sin embargo, los datos a continuación resumen los efectos inflacionarios del aumento de los precios del petróleo.

Según el estudio de la Reserva Federal, cada aumento de 10 dólares en los precios del petróleo puede aumentar la inflación en unos 20 puntos básicos.
El petróleo ya ha subido de 55 a 80 dólares por barril, lo que implica un aumento de aproximadamente 50 puntos básicos en la inflación del IPC. Si el petróleo sube a 100 dólares, la subida desde 55 dólares implicaría una presión del IPC de aproximadamente 90 puntos básicos.
Un movimiento a $130 implicaría aproximadamente ~150 puntos básicos, lo que podría empujar la inflación nuevamente hacia ~4,5%+ dependiendo del nivel inicial.
Situación en Ormuz:
La infraestructura petrolera sigue siendo objetivo de ataques: los Emiratos Árabes Unidos informaron de un incendio en su hub de Fujairah, que alberga varias refinerías y centros de almacenamiento, tras la intercepción de un dron.
El estrecho de Ormuz está prácticamente paralizado: El tránsito de petroleros está casi detenido. Apenas hay barcos cruzando, salvo algunos iraníes o buques que apagan los transpondedores.

Sabiendo esto, se asume que el mercado del petróleo tiene unos 25 días antes de que los productores del Golfo alcancen sus límites de almacenamiento y se vean obligados a recortar producción.
La estimación es correcta de media, pero no en la práctica: algunos países tienen abundante almacenamiento, mientras que otros casi no tienen:

Utilizando datos de almacenamiento del primer día del conflicto, JPM estima que Irak y Kuwait tienen aproximadamente tres y catorce días, respectivamente, desde el martes, antes de tener que cerrar la producción de crudo que exportan a través de Ormuz.
Si Ormuz permanece efectivamente cerrado, las pérdidas de suministro se acelerarían: para el día 8 proyectamos aproximadamente 3,3 millones de barriles diarios (mbd) de producción detenida, aumentando a 3,8 mbd alrededor del día 15 y a 4,7 mbd para el día 18.
Estas estimaciones coinciden con los informes del martes que indican que Irak ha reducido su producción en aproximadamente 1,5 mbd, alrededor de 700 mil barriles diarios en Rumaila, 460 mil en West Qurna-2 y 325 mil en Maysan.
¿Dónde está la capitulación?
Partiendo del supuesto de que cada aumento de 10 dólares en los precios del petróleo puede aumentar la inflación en unos 20 puntos básicos, podemos modelar directamente los siguientes escenarios:

El petróleo ya ha subido de 55 a 80 dólares por barril, un aumento de 25 dólares, lo que implica alrededor de +50 puntos básicos de presión inflacionaria, lo que podría impulsar el IPC del 2,4% a aproximadamente el 2,9%.
El presidente Trump probablemente consideraría que los precios del petróleo entre 90 y 100 dólares son el límite inamovible, lo que implicaría una inflación del IPC de entre el 3,1 % y el 3,4 % si los precios se mantienen elevados durante un período suficiente. Cabe recordar que el aumento de los precios del petróleo también empezará a afectar al mercado en general, al igual que ocurre con el Promedio Industrial Dow Jones, que ahora ha bajado otros 1100 puntos.
Recuerde que ya se está intentando intervenir:
La administración estadounidense podría ayudar a reabrir los flujos a través del estrecho de Ormuz combinando escoltas navales con seguros de riesgo de guerra respaldados por el gobierno, reduciendo tanto el riesgo físico como el financiero del tránsito.
La rapidez y la decisión son críticas, ya que el endurecimiento de las limitaciones de almacenamiento significa que los retrasos se traducirán rápidamente en cierres forzados de producción.
Hoy hubo más “buenas” noticias a última hora:
Según Reuters:
China está en conversaciones para garantizar un paso seguro a través del estrecho de Ormuz, su principal ruta de tránsito para el crudo procedente de Irán, lo que podría anular de inmediato el supuesto “bloqueo” del estrecho.
Irán niega oficialmente que exista un bloqueo, aunque ha amenazado repetidamente con cerrarlo.
También se espera que el Tesoro de Estados Unidos anuncie medidas tan pronto como el jueves para combatir el aumento de los precios de la energía… Aunque de momento, se está descartando por ahora desplegar el Departamento del Tesoro para negociar futuros de petróleo, informó Bloomberg News el viernes, citando a una persona familiarizada con el asunto. Los funcionarios discutieron la posibilidad de involucrar al Departamento del Tesoro, pero creen que su capacidad para afectar significativamente el mercado es limitada, según el informe.
Estados Unidos emitió una licencia general para permitir algunas ventas de petróleo ruso a India, dándole al país más opciones para comprar combustible mientras un conflicto creciente en el Golfo Pérsico aísla a una importante región productora. La licencia tiene una duración de un mes (lo que indica cuánto durará probablemente la operación contra Irán, según el gobierno) y cubre las transacciones relacionadas con la venta de crudo y productos petrolíferos rusos cargados en buques antes del 5 de marzo, siempre que se entreguen a la India y sean adquiridos por una empresa india. La medida vence el 4 de abril a las 00:01, hora de Washington.





