El Banco de Japón mantuvo su tipo de interés a corto plazo en el 0,75% en su reunión de marzo de 2026, manteniendo los costes de financiación en su nivel más alto desde septiembre de 1995. La decisión, anunciada horas después de que la Reserva Federal de EE. UU. dejara los tipos sin cambios, refuerza una postura global prudente.
La decisión del jueves estaba ampliamente descontada y se aprobó por 8 votos a 1, con Hajime Takata votando a favor de subir los tipos al 1%.

Los responsables consideran que la economía japonesa se está recuperando de forma moderada, pero advierten de que la escalada de tensiones en Oriente Medio está nublando las perspectivas.
El banco señaló que continuará subiendo tipos y ajustando el estímulo monetario si el crecimiento y la inflación evolucionan según lo previsto, destacando que los tipos reales siguen siendo significativamente bajos.
Mientras tanto, se espera que la inflación (CPI) caiga temporalmente por debajo del 2% antes de volver a presionarse al alza por el aumento de los precios del crudo.
Los responsables subrayaron la necesidad de vigilar de cerca los riesgos geopolíticos, los mercados energéticos y las tendencias económicas globales, dado su impacto en la recuperación y en la trayectoria de la inflación en Japón.




