Este lunes festivo en España nos ha dejado dos importantes noticias y reflexiones en materia de política monetaria, pues parece que en este tablero de juego de estímulos, tapering y variante omicron de la Covid-19, viene un nuevo contexto.
China lleva a cabo su segundo recorte en política monetaria
En este punto, este lunes el Banco Central de China (PBOC) ha señalado por sorpresa que recortará la cantidad de efectivo que los bancos deben mantener como reservas, su segunda medida de este tipo este año, liberando 1,2 billones de yuanes en liquidez a largo plazo para reforzar la desaceleración del crecimiento económico en medio de los persistentes casos de COVID-19.
Así lo ha señalado la institución desde su página web, que recortará el coeficiente de reservas obligatorias (RRR) para los bancos en 50 puntos básicos (bps), a partir del 15 de diciembre, tal y como se han hecho eco desde la agencia Reuters.
Eso sí, cabe destacar que este recorte, el segundo del año, no se aplicará a las instituciones financieras con un RRR existente del 5%.
Recordemos que el primero se los recortes tuvo lugar en el mes de julio y han sido señalados por parte del primer ministro de la potencia asiática Li Keqiang, que son una forma de intensificar el apoyo a la economía, especialmente a las pequeñas empresas.
Una inflación de más del 5% para el 2022, según el BoE
Lejos de China, en Londres, el subgobernador del Banco de Inglaterra (BoE), Ben Broadbent, ha indicado que hoy también que la inflación en Gran Bretaña podría superar “cómodamente” el 5% en abril del año que viene y que la rigidez del mercado laboral del país probablemente sea una fuente de inflación más persistente.
“Es probable que la tasa de inflación agregada siga subiendo en los próximos meses y lo más probable es que supere cómodamente el 5% cuando el tope de Ofgem (el regulador) sobre los precios minoristas de la energía se ajuste la próxima vez, en abril”, dijo Broadbent en un discurso, y se hacen eco desde Reuters.
En las palabras de Broadbent también se señaló que aún no sabía si votaría a favor de mantener los tipos de interés o de subirlos en la reunión de diciembre del banco central, pero señaló que las previsiones del BoE mostraban la necesidad de aumentar los costes de los préstamos en el futuro.
“Voy a estas reuniones sin saber muy a menudo lo que voy a votar”, dijo Broadbent tras un discurso en la Universidad de Leeds, en respuesta a una pregunta sobre cómo afectaría a su pensamiento la aparición de la variante del coronavirus Omicron, y añadió: “Creo que la mejor manera de verlo es mirar nuestra última serie de previsiones, pensar en la economía de esto, pensar en los datos que hemos tenido desde entonces”.
Cabe recordar que el mandatario fue uno de los siete miembros del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra, compuesto por nueve miembros, que votó a favor de mantener los tipos de interés el mes pasado, algo que sorprendió a los mercados financieros que apostaban por una subida.
Esther Bourgeois





