S&P 500 -26 pb, cerrando en 7.386 puntos, con un MOC (Market-On-Close) de 6.700 millones de dólares a la compra. El Nasdaq 100 (NDX) cayó 112 pb hasta 9.084 puntos, el Russell 2000 (R2K) retrocedió 3 pb hasta 2.854 puntos y el Dow Jones avanzó 17 pb hasta 50.872 puntos.
Se negociaron 24.500 millones de acciones en las bolsas estadounidenses, frente a una media diaria en lo que va de año de 19.100 millones. El VIX subió 391 pb hasta 19,64, el crudo WTI cayó 327 pb hasta 88,33 dólares, el bono estadounidense a 10 años bajó hasta una rentabilidad del 4,5224%, el oro retrocedió 163 pb hasta 4.259 dólares, el DXY cayó 8 pb hasta 99,97 y Bitcoin perdió 230 pb hasta los 62.005 dólares.
El mercado tuvo una sesión complicada, marcada por una nueva ronda de debilidad tecnológica, impulsada por las caídas en semiconductores y compañías relacionadas con memoria, que devolvieron parte de la fortaleza reciente. Entre los factores citados estuvieron una nota de SemiAnalysis sobre CPO y retrasos en centros de datos de Crusoe. No hubo un catalizador claro más allá de la falta de noticias relevantes y la atención a los titulares geopolíticos.
Bajo la superficie, la amplitud de mercado fue positiva, con el S&P equiponderado superando al índice ponderado por capitalización en aproximadamente un 1%. El petróleo continuó cayendo alrededor de un 3% pese a las dudas sobre el alto el fuego y a que Trump prometió “responder” al derribo del Apache.
La actividad en acciones individuales volvió a ser reducida. Los ETF representaron aproximadamente el 34% del volumen total negociado, el nivel más alto desde el 16 de marzo.
El rango intradía del Nasdaq 100 fue extremadamente amplio. Excluyendo el periodo de shock de abril de 2025, fue el mayor movimiento intradía del índice en los últimos tres años, según Lee Coppersmith.
La actividad de flujo institucional fue moderada, con una puntuación de 4 sobre 10. La sesión terminó con compras netas de +319 pb frente a una media de 30 días de +29 pb. Gestores de activos y hedge funds fueron pequeños compradores netos, impulsados por demanda dispersa en salud, financieros e industriales.
Derivados
Fue una jornada turbulenta, ya que la operación de momentum ligada a IA y valores de beta alta volvió a perder fuerza tras el rebote moderado de ayer.
El rango intradía del Nasdaq fue el cuarto más amplio de los últimos tres años (el primero si se excluye el periodo de abril de 2025). La volatilidad fue demandada en prácticamente todos los segmentos, destacando el Russell 2000, cuya volatilidad superó al movimiento del índice subyacente.
La skew de volatilidad también se inclinó más en los vencimientos intermedios y largos de la curva, mientras que el corto plazo apenas cambió.
En cuanto a flujos, la mesa estuvo muy activa en monetización de coberturas de índices y en estrategias de protección. Los movimientos sugieren que los inversores están buscando protección ante una posible continuación de las ventas y una limpieza adicional de posicionamiento, más que una capitulación total del mercado.
En acciones individuales y temáticas, destacó la actividad de cobertura en valores momentum y semiconductores, así como en compañías específicas del sector salud coincidiendo con la conferencia de Goldman Sachs.
El movimiento implícito del S&P 500 para mañana es del 0,89%




