Los datos de inflación estadounidense de enero fueron positivos, con avances en la línea de desinflación que busca la Fed. El IPC general aumentó un 0.17%, muy inferior al 0.26% estimado. Lo que dejó la tasa interanual en el 2.39%, cerca de su menor nivel en 4 años.

Analizando los detalles: Los costes de vivienda subieron un 0,2%, mientras que los precios de los alimentos también aumentaron un 0,2%, con el índice de alimentos para el hogar registrando ese mismo incremento y los alimentos fuera del hogar avanzando un 0,1%. También hubo presión al alza por el encarecimiento de las tarifas aéreas, así como por subidas en cuidado personal, ocio, atención médica y servicios de comunicación. Estos aumentos fueron parcialmente compensados por una caída del 1,5% en los precios de la energía.
Si excluimos alimentos frescos y energía, el dato estuvo más en línea con las expectativas: 0.30% vs 0.34% esperado. Lo que deja la tasa interanual en el 2.51%, el más bajo desde marzo de 2021.
Analizando los detalles del dato subyacente, los bienes que era el mayor riesgo por los aranceles, de momento se mantiene bajo:
Si la mayor presión vino de lso servicios subyacentes, conviene revisar el dato de IPC Supercore (servicios excluyendo vivienda), y este saltó un 0.63%, impulsado por transporte y educación. El mayor salto interanual desde febrero de 2025. La tasa interanual mantiene niveles:
En cuanto a reacciones… La rentabilidad del bono a dos años cayó hasta el 3,40%, su nivel más bajo desde octubre. Los operadores descuentan ahora aproximadamente un 50% de probabilidad de un tercer recorte de 25 puntos básicos antes de final de año.




