El ISM de Servicios aumentó hasta 54,5 en mayo de 2026, desde 53,6 en abril, superando las previsiones de 53,8. La lectura apunta al mayor crecimiento del sector servicios en tres meses, con una aceleración de la actividad empresarial (57,7 frente a 55,9), los nuevos pedidos (57,3 frente a 53,5) y los inventarios (62,5 frente a 53,1).

Por otro lado, el empleo se contrajo por tercer mes consecutivo (47,9 frente a 48,0), y los encuestados comentaron con frecuencia que sus empresas han implementado congelaciones de contratación o no están reemplazando los puestos vacantes.

Además, las presiones sobre los precios se intensificaron hasta alcanzar su nivel más alto desde agosto de 2022 (71,3 frente a 70,7), siendo el diésel, la gasolina, el petróleo y otras materias primas relacionadas con la energía los elementos más mencionados por sus subidas de precio. Asimismo, los productos derivados del petróleo aparecieron entre las materias primas que más aumentaron de precio, una dinámica que todavía no se había observado en abril.

Mientras tanto, el crecimiento de la cartera de pedidos pendientes se moderó (51,3 frente a 53,0) y el índice de entregas de proveedores señaló un deterioro adicional en los tiempos de suministro (55,2 frente a 56,8).
Como curiosidad… El índice PMI de servicios de S&P Global US cayó de 51,0 (abril) a 50,9 (mayo preliminar) y a 50,7 (mayo final), acercándose de nuevo a los mínimos de marzo… Durante todo el año 2026 se observa una divergencia aquí:





