La tasa de inflación anual de China repuntó ligeramente hasta el 0,8% en diciembre de 2025, desde el 0,7% del mes anterior, marcando el nivel más alto desde febrero de 2023, aunque quedando por debajo de las previsiones del mercado (0,9%). El dato también señaló el tercer mes consecutivo de inflación al consumo, con los precios de los alimentos registrando su mayor subida en 14 meses (1,1% vs. 0,2% en noviembre), impulsados por aumentos más acusados en verduras frescas y fruta fresca.
Por su parte, la inflación no alimentaria se mantuvo estable (0,8%), apoyada por los programas de renovación y canje al consumo. Los precios continuaron subiendo en ropa (1,7% vs. 1,9%), sanidad (1,8% vs. 1,6%) y educación (0,9% vs. 0,8%). En contraste, los precios de la vivienda cayeron un 0,2% tras haberse mantenido planos previamente, mientras que los costes de transporte descendieron aún más (-2,6% vs. -2,3%).
La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se mantuvo en el 1,2% interanual, permaneciendo en su nivel más alto en 20 meses. En términos mensuales, el IPC subió un 0,2%, tras la caída del 0,1% en noviembre. En el conjunto del año, la inflación fue plana, situándose por debajo del objetivo oficial cercano al 2%.





