La tasa de inflación anual en el Reino Unido se desaceleró al 2% en mayo de 2024, la más baja desde julio de 2021, desde el 2,3% en abril y en línea con las previsiones.
Aunque se pueda pensar que este dato significa que la inflación volvió al objetivo del 2% del Banco de Inglaterra,lo cierto es que estamos lejos de esos niveles. El efecto base entra en juego, en mayo de 2023 los datos superaban el 8% en la tasa general y el 7% en la subyacente. Más allá de eso, aun está muy lejos de estabilizarse cerca de los objetivos.
El dato fue liderado por una desaceleración en el costo de los alimentos (1,7% frente a 2,9%, la más baja desde octubre de 2021), específicamente pan y cereales, verduras, y azúcar, mermeladas, jarabes, chocolate y confitería. Los precios también disminuyeron para restaurantes y hoteles (5,8% frente a 6%) y recreación y cultura (3,9% frente a 4,4%). Al mismo tiempo, el costo de la vivienda y los servicios públicos (-4,8% frente a -4,9%) y muebles, equipos y mantenimiento del hogar (-1,9% frente a -1%) continuaron disminuyendo.
Mientras tanto, la inflación de los servicios se redujo al 5,7% desde el 5,9%, pero por encima de las previsiones del 5,5%. Además, los precios se aceleraron para el transporte (0,5% frente a 0,1%), principalmente combustibles para motores y servicios de transporte, parcialmente compensados por precios más bajos de los coches de segunda mano.
La tasa de inflación subyacente anual se redujo al 3,5%, la más baja desde octubre de 2021, desde el 3,9% en abril. En comparación con abril, el IPC aumentó un 0,3%.