El BCE recorta las tres principales tasas de interés en 25 puntos básicos (0,25%), tal y como se esperaba
– Recorta la tasa de la facilidad de depósito en 25 puntos básicos al 3,25%, desde el 3,50%; tal como se esperaba. (Es la tasa de interés que el BCE paga a los bancos por los depósitos que mantienen en el banco central. Una reducción al 3,25% significa que los bancos ganarán menos por mantener sus fondos en el BCE, incentivándolos a prestar más dinero.)
– Recorta la tasa de refinanciación principal en 25 puntos básicos al 3,40%. (Es la tasa a la cual los bancos comerciales pueden pedir prestado del BCE. Al reducirla al 3,40%, se busca facilitar los préstamos a menor costo, impulsando la actividad económica.)
– Recorta la tasa de facilidad marginal de crédito en 25 puntos básicos al 3,65%. (Facilidad marginal de crédito: Es la tasa que los bancos pagan por los préstamos a corto plazo del BCE. La reducción al 3,65% hace que sea más barato para los bancos obtener liquidez inmediata si lo necesitan.)
Se trata de un recorte que mantiene la linea dura, el BCE reitera que mantendrá la política restrictiva mientras sea necesario. El BCE dijo que el motivo del recorte era tener en cuenta las sorpresas a la baja en los indicadores de actividad económica. El mercado esperaba un reconocimiento mucho más evidente de que se producirían nuevos recortes: En lugar de ello, la frase del comunicado: «El Consejo de Gobierno no se compromete de antemano a seguir una senda de tipos concreta» sugiere que no todos los miembros son partidarios de una postura pesimista y, desde luego, plantea la cuestión de qué acuerdos se alcanzaron para conseguir el recorte de tipos en comparación con el texto del comunicado.
El BCE reconoce que «el proceso desinflacionista va por buen camino». Lo que sugiere que el BCE no ha alterado ninguno de los cálculos de la previsión de inflación, lo que significa que se espera que la inflación vuelva al objetivo a finales de 2025 y en 2026.