La inflación anual en la Eurozona subió al 1,9% en febrero de 2026, frente al 1,7% registrado en enero (mínimo de 16 meses) y por encima del 1,7% esperado por el mercado, según la estimación preliminar.

Las presiones inflacionarias aumentaron especialmente en el sector servicios, donde la tasa repuntó al 3,4% desde el 3,2%. La inflación de bienes industriales no energéticos también se aceleró al 0,7% desde el 0,4%.
Los precios de la energía siguieron cayendo, aunque a menor ritmo, con un descenso del 3,2% frente al -4,0% de enero. La inflación de alimentos, alcohol y tabaco se mantuvo estable en el 2,6%.
La inflación subyacente —que excluye energía, alimentos, alcohol y tabaco— subió al 2,4%, rebotando desde el mínimo de más de cuatro años del 2,2% registrado en enero.

Entre las principales economías del bloque, el IPCA (Índice Armonizado de Precios de Consumo) se aceleró en Francia (1,1% frente a 0,4%), España (2,5% frente a 2,4%) e Italia (1,6% frente a 1,0%), mientras que se moderó ligeramente en Alemania (2,0% frente a 2,1%).
Los rendimientos de los bonos europeos, que ya estaban saltando por el conflicto y el alza de los precios del gas, repuntan aun más:





