La actividad manufacturera de la eurozona se desaceleró en mayo a medida que el impulso de acumulación de inventarios observado en abril comenzó a desvanecerse.
- Eurozona: PMI manufacturero de mayo en 51,6, por encima del 51,4 esperado y del 51,4 anterior.
- Alemania: PMI manufacturero de mayo en 50,1, superando el 49,9 esperado y el 49,9 anterior.
- Francia: PMI manufacturero de mayo en 49,7, por encima del 48,9 esperado y del 48,9 anterior.
- España: PMI manufacturero de mayo en 51,2, por debajo del 52,0 esperado y del 51,7 anterior.
- Italia: PMI manufacturero de mayo en 52,9, superando el 52,0 esperado y el 52,1 anterior.
El índice manufacturero general cayó a un mínimo de dos meses, mientras que el índice de producción descendió a un mínimo de cuatro meses. Esto se produce en un contexto en el que las condiciones de demanda se ven afectadas por el aumento de las presiones sobre los precios.
Los nuevos pedidos crecieron al ritmo más rápido de los últimos cuatro años durante abril, en gran parte gracias a la acumulación de inventarios, y ese movimiento se revirtió parcialmente en mayo. El volumen de nuevos pedidos se estancó durante el mes, impulsado en parte por una nueva caída de los pedidos de exportación.
Además, conviene señalar que el índice general también está influido por el componente de plazos de entrega de los proveedores. El informe destaca que: “Con el índice correspondiente señalando los peores retrasos desde junio de 2022, su contribución al PMI manufacturero fue positiva (históricamente, unos plazos de entrega más largos se asocian con una mayor actividad manufacturera).”
Como contexto, una intensificación de los retrasos en las cadenas de suministro suele interpretarse como una señal de proveedores más ocupados debido a una mayor demanda y, por tanto, algo positivo para el crecimiento económico. Sin embargo, el conflicto en Oriente Medio no apunta a esa situación, ya que el deterioro de los tiempos de entrega está relacionado principalmente con el cierre efectivo del Estrecho de Ormuz.
En cuanto a la inflación, el aumento de los costes de los insumos fue el más rápido de los últimos cuatro años. Al mismo tiempo, las empresas elevaron los precios de venta en la mayor medida de los últimos tres años y medio.
Todo ello terminará trasladándose a los precios al consumidor, especialmente si la situación en Oriente Medio no cambia durante las próximas semanas o meses.





