El gasto de los consumidores y la inversión en China se desplomaron hasta niveles no vistos desde la pandemia, poniendo de manifiesto los riesgos para la economía incluso cuando se beneficia del auge de las exportaciones y de la reducción de las tensiones en torno a Irán.
Las ventas minoristas cayeron un 0,6% en mayo respecto al mismo mes del año anterior, registrando un descenso peor de lo previsto y la primera caída desde la reapertura tras los confinamientos por Covid a finales de 2022.
Los precios de la vivienda aceleraron su ritmo de caída en mayo y la inversión en activos fijos se contrajo un 4,1% en los cinco primeros meses del año respecto al mismo periodo del año anterior, una caída más profunda de la esperada, según los datos publicados el martes por la Oficina Nacional de Estadísticas.
En contraste con la debilidad de la demanda interna, la producción industrial aumentó un 4,5%, frente al 4,1% registrado en abril y ligeramente por encima de las previsiones.
Por su parte, la tasa de desempleo urbano medida mediante encuestas descendió hasta el 5,1%.





